Las cigüeñas de Alcalá de Henares: dónde verlas y por qué anidan aquí
Hay un sonido que forma parte de Alcalá tanto como sus piedras: ese crujido seco, como de castañuelas de madera, que llega desde lo alto de las torres sobre todo al atardecer. Es el crotoreo de las cigüeñas, y para cualquiera que haya crecido aquí resulta tan familiar como las campanas de la Magistral. Levantas la vista en la plaza de Cervantes y ahí están, de pie sobre un nido enorme, recortadas contra el cielo con esa elegancia un poco torpe que tienen. Alcalá de Henares es, sin exagerar, una de las ciudades con más cigüeñas de España, y verlas no cuesta ni un euro: basta con pasear con la cabeza levantada.
En esta guía te contamos por qué nuestra ciudad se ha convertido en un paraíso para la cigüeña blanca, dónde encontrar los mejores nidos, en qué época del año conviene venir a observarlas y cómo disfrutarlas sin molestarlas. Tanto si vives aquí y quieres mirar tu ciudad con otros ojos como si vienes de fuera, las cigüeñas son uno de esos pequeños espectáculos cotidianos que no deberías perderte.
Por qué hay tantas cigüeñas en Alcalá
La respuesta corta es que Alcalá reúne todo lo que una cigüeña necesita: torres altas y tranquilas donde construir el nido, campo y riberas cerca para buscar comida, y una convivencia de siglos con sus vecinos humanos. El casco histórico está lleno de edificios religiosos, conventos y torres universitarias que funcionan como auténticos áticos de lujo para estas aves. A ellas les gustan los lugares elevados, estables y resguardados, y pocas ciudades ofrecen tantos como esta.
El entorno ayuda igual que los tejados. A pocos minutos del centro está el río Henares, con sus vegas, sus zonas húmedas y sus campos de cultivo, un comedor inmejorable donde las cigüeñas encuentran insectos, lombrices, ranas, roedores y todo lo que compone su dieta. Esa combinación de "dormitorio" en el casco antiguo y "despensa" en el campo cercano explica que generación tras generación sigan eligiendo Alcalá.
Hay además un cambio de costumbres que mucha gente nota pero no sabe explicar: antes las cigüeñas se marchaban en verano rumbo a África y volvían al final del invierno, pero desde hace años muchas se quedan durante todo el año. Los inviernos más suaves y la comida fácil que encuentran en los alrededores han hecho que buena parte de la población ya no migre. Por eso hoy es posible ver cigüeñas sobre las torres de Alcalá casi en cualquier mes, algo impensable para nuestros abuelos.
Dónde ver las cigüeñas: los mejores miradores
Lo bonito de las cigüeñas de Alcalá es que están repartidas por todo el casco histórico, así que verlas es casi inevitable si paseas por la zona monumental. Aun así, hay rincones donde la concentración de nidos es especialmente alta y donde el espectáculo merece una parada con calma.
- La plaza de Cervantes y la torre de Santa María. El corazón de la ciudad es también uno de los mejores palcos. La vieja torre que preside la plaza suele lucir nido, y desde las terrazas de alrededor puedes observarlas mientras tomas algo sin forzar el cuello.
- La Catedral Magistral de los Santos Justo y Pastor. Sus pináculos y su torre son de los lugares preferidos por las cigüeñas. Aquí es fácil ver a la pareja turnándose en el nido y, en temporada, asomar las cabezas de los pollos.
- El Palacio Arzobispal. Sus imponentes muros y torreones acogen varios nidos y ofrecen una de las estampas más fotografiadas de Alcalá: piedra dorada, cielo abierto y cigüeñas de guardia.
- Los conventos y espadañas del casco antiguo. Alcalá conserva decenas de conventos e iglesias, y en sus espadañas y campanarios se acomodan nidos año tras año. Pasear sin rumbo por las calles del centro histórico es la mejor forma de ir descubriéndolos.
- La Universidad y los antiguos colegios. El conjunto universitario, Patrimonio de la Humanidad, también tiene sus inquilinas aladas sobre tejados y torres.
Un consejo: lleva unos prismáticos si los tienes. No son imprescindibles, porque muchos nidos están a una altura perfecta para verlos a simple vista, pero con ellos descubrirás detalles preciosos, como el momento en que uno de los adultos alimenta a las crías o cómo colocan ramita a ramita para reparar el nido.
Cuándo es la mejor época para verlas
Como muchas cigüeñas ya no migran, hoy puedes verlas prácticamente durante todo el año. Dicho esto, hay meses en los que el espectáculo es mucho más intenso y emocionante.
El dicho popular lo resume mejor que cualquier calendario: "Por San Blas, la cigüeña verás". San Blas se celebra el 3 de febrero, y efectivamente es por esas fechas cuando se reactiva toda la actividad: las parejas se reencuentran, reparan los nidos y empiezan los rituales de cortejo. Si vienes entre febrero y abril verás el momento más vivo, con los adultos trajinando sin parar y crotoreando a dúo sobre los nidos.
La primavera es la época de la crianza. Con un poco de suerte y paciencia, entre abril y junio podrás distinguir las cabecitas de los pollos asomando por el borde del nido cuando los padres llegan con comida. A partir del verano los jóvenes empiezan a volar y el ajetreo baja, aunque la estampa de las cigüeñas sobre las torres se mantiene buena parte del año. En otoño e invierno, con el casco histórico más tranquilo y la luz dorada de la tarde, también se consiguen fotos magníficas.
Curiosidades que quizá no sabías
- No cantan, crotorean. Las cigüeñas apenas emiten sonidos con la voz; se comunican golpeando con fuerza las dos partes del pico, un gesto llamado crotoreo que suena como una matraca y que usan para saludar a la pareja o defender el nido.
- Los nidos son una obra de toda la vida. No construyen uno nuevo cada año: vuelven al mismo y lo amplían temporada tras temporada. Con el tiempo algunos alcanzan un tamaño y un peso enormes, convertidos en auténticas plataformas de ramas, barro e incluso objetos que recogen por el camino.
- Son fieles al lugar, no siempre a la pareja. Lo que de verdad defienden es el nido. Año tras año regresan al mismo emplazamiento, y esa querencia es la razón de que ciertas torres de Alcalá "tengan" cigüeñas desde hace generaciones.
- Son una especie protegida. La cigüeña blanca está protegida y sus nidos no se pueden tocar ni retirar sin autorización. Convivir con ellas forma parte del carácter de Alcalá, y cuidarlas es cosa de todos.
Un paseo para verlas (y de paso conocer la ciudad)
La forma más agradable de disfrutar de las cigüeñas es convertir la observación en un paseo sin prisas por el casco histórico. Empieza en la plaza de Cervantes, el kilómetro cero de la ciudad, y dedica unos minutos a mirar hacia arriba desde un banco o una terraza. Continúa por la Calle Mayor, la calle porticada más larga de España, cuyos soportales te protegerán del sol o de la lluvia mientras avanzas hacia la plaza de los Santos Niños.
Allí te espera la Catedral Magistral, con su torre coronada de nidos. Desde ese punto puedes acercarte al Palacio Arzobispal y perderte después por las calles de conventos del entorno, donde cada espadaña es una sorpresa. Si quieres rematar el plan con algo de naturaleza, una caminata hacia las riberas del Henares te permitirá verlas también en su "comedor", buscando alimento entre los campos. Para organizar la visita a los monumentos, nuestra sección de qué ver en Alcalá de Henares te viene de perlas.
Consejos para observarlas con respeto
Ver cigüeñas es muy fácil y no requiere ningún equipo especial, pero merece la pena hacerlo bien. No te acerques a los nidos ni intentes molestarlas para que levanten el vuelo: lo bonito es observar su comportamiento natural. Si haces fotos, el teleobjetivo o el zoom son tus aliados; no hace falta invadir su espacio para conseguir una buena imagen. Y, por supuesto, recuerda que los nidos están protegidos y que forman parte del patrimonio vivo de la ciudad.
Si vienes de fuera a pasar el día, aprovecha para combinar la ruta de las cigüeñas con una buena comida: en nuestra guía de restaurantes de Alcalá de Henares encontrarás desde cocina tradicional hasta propuestas más modernas, muchas de ellas en pleno casco histórico. Y si te quedas a dormir para madrugar y pillar la mejor luz, echa un vistazo a los hoteles y alojamientos del centro. Para rematar el finde con más planes, la agenda de ocio y cultura de la ciudad siempre tiene algo que ofrecer.
Preguntas frecuentes
¿Hay cigüeñas en Alcalá todo el año? Sí. Aunque tradicionalmente eran aves migratorias, muchas se han vuelto sedentarias y es posible verlas en casi cualquier mes. La actividad más llamativa se concentra entre febrero y junio.
¿Dónde se ven más fácilmente? En el casco histórico: plaza de Cervantes, Catedral Magistral, Palacio Arzobispal y los conventos del entorno son los puntos con más nidos.
¿Se pueden ver con niños? Totalmente. Es un plan gratuito, al aire libre y muy vistoso. A los peques les encanta localizar nidos y escuchar el crotoreo, y es una forma estupenda de enseñarles a respetar la naturaleza en plena ciudad.
Las cigüeñas son parte del alma de Alcalá, un recordatorio de que la naturaleza y el patrimonio pueden convivir a la perfección. La próxima vez que cruces la plaza de Cervantes, levanta la vista: seguramente haya una mirándote desde lo alto, como lleva haciendo su especie en esta ciudad desde hace siglos.