El ministro de Transportes mantiene su cargo tras la tragedia ferroviaria de Urda
Dos días después del choque ferroviario ocurrido en Urda, el ministro de Transportes comparecía ante los medios de comunicación para comunicar su decisión de continuar en el cargo. Aunque había puesto su dimisión a disposición del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez rechazó la oferta por considerarla inadecuada en estas circunstancias. Puente enfatizó durante su intervención que su forma de asumir responsabilidades es manteniéndose presente y visible, sin eludir las preguntas ni la presión mediática que genera una catástrofe de esta magnitud.
Durante la rueda de prensa, que se extendió más de una hora sin límites en el número de cuestiones, el titular de Transportes proporcionó detalles sobre lo ocurrido. Según sus explicaciones, el fallo se habría originado en el centro de control de Adif situado en Atocha cuando el sistema LZB se interrumpió a las 8:31 de la mañana del miércoles en un tramo de 63 kilómetros. Tras esta caída, se autorizó al AVE a proseguir su marcha a velocidad normal en lugar del régimen de circulación lenta denominado marcha a la vista, que obliga a los maquinistas a ir lo suficientemente despacio para poder detener el tren ante cualquier imprevisto. El siniestro se produjo minutos después cuando ambas composiciones ferroviarias colisionaron a la entrada de Urda.
Puente subrayó que el centro de control operaba en condiciones normales con 16 controladores en servicio y que la plantilla se ha incrementado en los últimos años. Asimismo, manifestó su compromiso de no atribuir responsabilidades individuales hasta que concluya la investigación oficial, ni utilizará a los trabajadores como chivos expiatorios. El ministro reconoció el impacto emocional del suceso y la necesidad de recuperar la confianza ciudadana en el sistema ferroviario español.
Fuente: Alcalá Hoy